Escrito por: Larissa Marques Pires Teixeira
Traducido por: Fernando Ramirez-Verduzco
Revisado por: Matías Gómez-Corrales
En noviembre de 2025, representantes de aproximadamente 195 países se reunieron en Brasil durante la 30ª Conferencia de las Partes (COP30) de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático para discutir estrategias y establecer compromisos en conjunto frente a los desafíos ambientales y climáticos. Por primera vez, los océanos fueron el centro de las discusiones climáticas [1], reconociendo el papel fundamental de los ecosistemas costeros y marinos en la regulación del clima global.
Los océanos son cruciales para la regulación del clima, ya que capturan aproximadamente el 30% del dióxido de carbono emitido a nivel global [2] y absorben cerca del 90% del exceso de calor generado por el calentamiento global [3]. Sin embargo, las especies marinas se ven afectadas negativamente por el calentamiento del océano. Una de las consecuencias más significativas del calentamiento global es el aumento en la frecuencia, intensidad y duración de las olas de calor en el mar, las cuales pueden reducir considerablemente la productividad de las especies y alterar sus distribuciones geográficas [4, 5]. Más allá de estos eventos extremos a corto plazo, el calentamiento a largo plazo de la temperatura superficial del mar está impulsando cambios persistentes en la distribución de las especies hacia latitudes más altas. Cuando estas especies afines a aguas cálidas se desplazan hacia los polos crean nuevas interacciones ecológicas que modifican el funcionamiento de los ecosistemas. A este proceso se le conoce como tropicalización [6].
Cambio climático y arrecifes de coral
El Sexto Informe de Evaluación del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático identifica a los arrecifes de coral como uno de los ecosistemas más vulnerables al cambio climático, enfrentando un alto riesgo de extinción de especies [7] y de bioinvasiones marinas [8]. En los arrecifes templados, la presencia de especies dominantes de aguas tropicales como algas, peces cirujano y peces loro, altera las interacciones tróficas y transforma el flujo de energía del ecosistema. [9].
Las consecuencias funcionales y estructurales de la tropicalización van desde modificaciones en la forma de los arrecifes hasta la pérdida de funciones ecosistémicas y cambios en las dinámicas tróficas [8, 9]. Por ejemplo, se prevé una reducción en las interacciones tróficas en los arrecifes tropicales a medida que los peces asociados a estos sistemas migran hacia regiones más frías [10]. Al ser organismos ectotermos (de sangre fría), no pueden regular su temperatura corporal por sí mismos y deben buscar ambientes con condiciones térmicas adecuadas, como los arrecifes subtropicales, para sobrevivir.
Alteración de los servicios ecosistémicos: las consecuencias socioeconómicas de la tropicalización
Los arrecifes de coral proporcionan una amplia variedad de servicios ecosistémicos, incluyendo turismo, actividades recreativas, protección costera, pesca, y valor cultural y estético, los cuales generan una derrama económica de aproximadamente 30 mil millones de dólares al año [11]. La tropicalización de los ambientes arrecifales puede provocar cambios profundos en estos servicios, con importantes implicaciones socioeconómicas. De hecho, análisis ecológicos y evolutivos han demostrado que el aumento en la migración hacia los polos de peces tropicales ha generado un incremento en las capturas totales de pesca [8]. De manera similar, la expansión de los manglares hacia zonas templadas puede mejorar la captura y almacenamiento de carbono, ya que estos ecosistemas retienen más carbono que las marismas salinas templadas [8].
Sin embargo, la tropicalización también puede provocar un recambio de especies (un cambio en la composición de las comunidades causado por la extinción de especies nativas y la llegada de nuevas especies de otras regiones), y en conjunto con la pérdida de biodiversidad y la degradación del hábitat, puede iniciar un ciclo de declive económico [8]. Por ejemplo, incluso cuando la captura total de peces aumenta, los arrecifes recientemente tropicalizados pueden perder especies templadas de importancia comercial [8]. Estos cambios pueden reducir la productividad pesquera a largo plazo y afectar de manera desproporcionada a las comunidades costeras más vulnerables [12], exacerbando la desigualdad social y desestabilizando los medios de vida tradicionales.
Perspectivas a futuro
El futuro de los arrecifes de coral apunta hacia una intensificación de la tropicalización en las próximas décadas, impulsada por el continuo calentamiento oceánico a largo plazo. Aunque la más reciente reunión de la COP30 reconoció formalmente el papel crítico de los océanos en la regulación del clima, los acuerdos internacionales y las estrategias proactivas destinadas a proteger los ecosistemas arrecifales frente al cambio climático siguen siendo insuficientes.Es esencial abordar estas brechas en gobernanza y políticas para garantizar un futuro equitativo y resiliente para los ecosistemas marinos y las comunidades que dependen de ellos.
Referencias
[1] United Nations Framework Convention on Climate Change. (n.d.). Ocean action under the UNFCCC. UNFCCC. January 12, 2026, from https://unfccc.int/topics/ocean/ocean-action-under-the-unfccc
[2] Gruber, N., Clement, D., Carter, B. R., Feely, R. A., Van Heuven, S., Hoppema, M., Ishii, M., Key, R. M., Kozyr, A., Lauvset, S. K., Monaco, C. L., Mathis J. T., Murata, A., Olsen, A., Perez, F. F., Sabine, C. L., Tanhua, T., Wanninkhof, R. (2019). The oceanic sink for anthropogenic CO2 from 1994 to 2007. Science, 363(6432), 1193–1199. https://doi.org/10.1126/science.aau5153.
[3] IPCC, 2021: Summary for Policymakers. In: Climate Change 2021: The Physical Science Basis. Contribution of Working Group I to the Sixth Assessment Report of the Intergovernmental Panel on Climate Change [Masson-Delmotte, V., P. Zhai, A. Pirani, S. L. Connors, C. Péan, S. Berger, N. Caud, Y. Chen, L. Goldfarb, M. I. Gomis, M. Huang, K. Leitzell, E. Lonnoy, J. B. R. Matthews, T. K. Maycock, T. Waterfield, O. Yelekçi, R. Yu, and B. Zhou (eds.)]. IPCC, Cambridge University Press, Cambridge, United Kingdom and New York, NY, USA, pp. 3–32. https://doi.org/10.1017/9781009157896.001.
[4] Oliver, E. C., Donat, M. G., Burrows, M. T., Moore, P. J., Smale, D. A., Alexander, L. V., Benthuysen, J. A., Feng, M., Sen Gupta, A., Hobday, A. J., Holbrook, N. J., Perkins-Kirkpatrick, S. E., Scannell, H. A. Straub S. C., Wernberg, T. (2018). Longer and more frequent marine heatwaves over the past century. Nature Communications, 9, 1324. https://doi.org/10.1038/s41467-018-03732-9.
[5] Smale, D. A., Wernberg, T., Oliver, E. C., Thomsen, M., Harvey, B. P., Straub, S. C., Burrows, M. T., Alexander, L. V., Benthuysen, J. A., Donat, M. G., Feng M., Hobday, A. J., Holbrook, N. J., Perkins-Kirkpatrick, S. E., Scannell, H. A., Sen Gupta, A., Payne, B. L., Moore, P. J. (2019). Marine heatwaves threaten global biodiversity and the provision of ecosystem services. Nature Climate Change, 9, 306–312. https://doi.org/10.1038/s41558-019-0412-1.
[6] Poloczanska, E. S., Burrows, M. T., Brown, C. J., García Molinos, J., Halpern, B. S., Hoegh-Guldberg, O., Kappel, C. V., Moore, P. J., Richardson, A. J., Schoeman, D. S., Sydeman W. J. (2016). Responses of marine organisms to climate change across oceans. Frontiers in Marine Science, 3, 62. https://doi.org/10.3389/fmars.2016.00062.
[7] IPCC, 2023: Summary for Policymakers. In: Climate Change 2023: Synthesis Report. Contribution of Working Groups I, II and III to the Sixth Assessment Report of the Intergovernmental Panel on Climate Change [Core Writing Team, H. Lee and J. Romero (eds.)]. IPCC, Geneva, Switzerland, pp. 1-34, doi: 10.59327/IPCC/AR6-9789291691647.001
[8] Zarzyczny, K. M., Rius, M., Williams, S. T., & Fenberg, P. B. (2024). The ecological and evolutionary consequences of tropicalisation. Trends in Ecology & Evolution, 39(3), 267–279. https://doi.org/10.1016/j.tree.2023.10.006.
[9] Pessarrodona, A., Vergés, A., Bosch, N. E., Bell, S., Smith, S., Sgarlatta, M. P., & Wernberg, T. (2022). Tropicalization unlocks novel trophic pathways and enhances secondary productivity in temperate reefs. Functional Ecology, 36(3), 659–673. https://doi.org/10.1111/1365-2435.13990.
[10] Inagaki, K. Y., Pennino, M. G., Floeter, S. R., Hay, M. E., & Longo, G. O. (2020). Trophic interactions will expand geographically but be less intense as oceans warm. Global Change Biology, 26(12), 6805–6812. https://doi.org/10.1111/gcb.15346.
[11] Cesar, H., Burke, L., & Pet-Soede, L. (2003). The economics of worldwide coral reef degradation. Retrieved January 12, 2026, from https://www.icran.org/wp-content/uploads/2022/11/cesardegradationreport.pdf
[12] Cinner, J. E., Caldwell, I. R., Thiault, L., Ben, J., Blanchard, J. L., Coll, M., Diedrich, A., Eddy, T. D., Everett J. D., Folberth, C., Gascuel, D., Guiet, J., Gurney, G. G., Heneghan, R. F., Jägermeyr, J., Jiddawi, N., Lahari, R., Kuange, J., Liu, W., Maury, O., Müller, C., Novaglio, C., Palacios-Abrantes, J., Petrik, C. M., Rabearisoa, A., Tittensor, D. P., Wamukota, A., Pollnac, R. (2022). Potential impacts of climate change on agriculture and fisheries production in 72 tropical coastal communities. Nature Communications, 13, 3530. https://doi.org/10.1038/s41467-022-30991-4.
