Escrito por: Carly E. Karrick
Traducido por: Fernando Ramírez-Verduzco
Revisado por: Diana Carolina Vergara
Muchos tipos de microbios (organismos microscópicos) viven dentro y sobre los corales, incluidos algas, hongos y bacterias [1]. Cuando microbios parásitos o causantes de enfermedades llegan a los corales, estos pueden enfermarse, estresarse y en algunos casos, morir [2]. Entonces, ¿cómo encuentran estos microbios el camino hacia los corales en la inmensidad del océano? Cada vez más científicos están investigando cómo los animales que se alimentan de corales dispersan microbios a lo largo del arrecife [3]. Por ejemplo, un equipo de científicos liderado por Anthony Bonacolta, de la Universidad de British Columbia (Vancouver, Columbia Británica, Canadá), encontró recientemente evidencia de que los gusanos de fuego coralívoros (Figura 1) podrían estar propagando parásitos hacia los corales.

Figura 1. El gusano de fuego que se muestra aquí consume tejido coralino. Imagen tomada de Bonacolta et al. 2025.
¿Quiénes son los gusanos de fuego y qué tienen que ver con los corales?
Los gusanos de fuego son depredadores que se alimentan de corales. Se les llama así porque su veneno provoca una sensación de ardor si los tocas. Investigadores de la Universidad de British Columbia, la Universidad de Miami y el Instituto de Evolución Biológica observaron gusanos de fuego alimentándose de tejido coralino enfermo en Curazao, por lo que recolectaron muestras tanto de los gusanos como de los corales. Querían saber si los parásitos de los corales podían ser encontrados en los gusanos de fuego a partir del análisis de sus secuencias de ADN. Si los parásitos de los corales se encuentran en las heces de los gusanos de fuego, estos podrían transmitirlos a otros corales al defecar sobre ellos.
¡Parásitos de corales en las heces de los gusanos de fuego!
El estudio encontró que los parásitos de los corales (corallicólidos o Anthzooaphila spp.) fueron los microbios más abundantes en los gusanos de fuego y fueron encontrados específicamente en el intestino y en las heces de los gusanos. Sin embargo, estos parásitos eran distintos de los que encontraron en los corales de los que se alimentaban los gusanos de fuego. Por ello, los investigadores aún no saben si estos parásitos afectan a los gusanos de fuego o si el ciclo de vida de estos parásitos coralinos involucra a otros hospedadores que no son corales.

Figura 2. Abundancia relativa de distintos microbios en diferentes partes de los gusanos de fuego. Cuanto más grande es el punto, mayor es la abundancia del microbio. Los científicos encontraron parásitos de corales (corallicólidos), mostrados en color morado en la figura, en el intestino y en las heces de los gusanos de fuego. Figura tomada de Bonacolta et al. 2025.
Necesitamos más estudios para entender mejor cómo los gusanos de fuego dispersan microbios hacia los corales.
Aunque ahora sabemos que los parásitos de los corales están presentes en las heces de los gusanos de fuego, todavía no se sabe si estos gusanos realmente transmiten esos microbios a los corales. Se necesitan estudios futuros que evalúen la capacidad de los corales para incorporar microbios presentes en las heces de los gusanos de fuego. De ser así, los gusanos de fuego podrían dispersar parásitos hacia otras áreas donde son invasores o donde se espera que se expandan.
Sin embargo, los gusanos de fuego también podrían estar dispersando microbios beneficiosos para los corales. En este estudio, los investigadores encontraron algunos microbios benéficos para los corales en las heces de los gusanos de fuego. Científicos como Kara Titus, de la Universidad Rice (Houston, Texas, EE. UU.), están estudiando actualmente gusanos de fuego en otras regiones para determinar si estos microbios beneficiosos también están presentes allí.
En conjunto, los gusanos de fuego parecen tener el potencial de dispersar tanto microbios “buenos” como “malos” hacia los corales, pero aún se necesitan más estudios para comprender completamente este proceso.
Lee el artículo completo aquí: Bonacolta, A.M., Weiler, B.A., Grimes, C.J., Trznadel, M., Vermeij, M.J.A., Keeling, P.J., del Campo, J. (2025). Fireworms are a reservoir and potential vector for coral-infecting apicomplexans. The ISME Journal, 19(1): wraf078. https://doi.org/10.1093/ismejo/wraf078
Referencias:
[1] Blackall, L.L., Wilson, B., and van Oppen, M.J.H. (2015). Coral – the world’s most diverse symbiotic ecosystem. Molecular Ecology, 24(21): 5330-5347. https://doi.org/10.1111/mec.13400
[2] Vega Thurber, R.L., Silva, D., Speare, L., Croquer, A., Veglia, A.J., Alvarez-Filip, L., Zaneveld, J.R., Muller, E.M., and Correa, A.M.S. (2024). Coral disease: direct and indirect agents, mechanisms of disease, and innovations for increasing resistance and resilience. Annual Review of Marine Science, 17: 227-255. https://doi.org/10.1146/annurev-marine-011123-102337 [3] Grupstra, C.G.B., Lemoine, N.P., Cook, C., and Correa, A.M.S. (2022). Thank you for biting: dispersal of beneficial microbiota through ‘antagonistic’ interactions. Trends in Microbiology, 30(10): 930-939. https://doi.org/10.1016/j.tim.2022.03.006
